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El mercado de los juegos de mesa se hace más y más global.

La compañía CMON, Cool Mini Or Not, fue fundada por el francés David Doust en Brasil, con lazos en USA y en China. Inicialmente se dedicaba en exclusiva a las miniaturas (pintura, modelado, etc.), pero gracias a proyectos millonarios de juegos de mesa financiados internacionalmente mediante mecenazgo en Kickstarter, la empresa creció vertiginosamente y en los últimos años cotiza en bolsa.
En su reciente informe del tercer trimestre (CMON Third Quarterly Report), la empresa declara unas pérdidas de 4'1 millones $ desde enero a septiembre de 2018. La causa se achaca principalmente a la menor recaudación en proyectos de Kickstarter (con los juegos "A song of ice & fire" y "Arcadia Quest: Riders") y al aumento de gasto de la compañía en convenciones de juegos internacionales. Sus ingresos han caído un 32'6%, pasando de 17'5 millones $ en el mismo peridodo de 2017, a 11'8 millones $ en 2018. Sus acciones en bolsa han caído consecuentemente alrededor de un 30% (Vía Tabletopwire).
Se trata e un toque de atención a un compañía en constante crecimiento y que se había hecho con una posición principal en el mercado global de juegos. No obstante la compañía se considera con buenas expectativas, dados sus elevados ingresos y su establecimiento en el mercado.


Canción de hielo y fuego: El juego de miniaturas, de Eric M. Lang & Michael Shinall
(Próximamente publicado por Edge-Asmodee en España).

Nick Bentley es empleado de la empresa lúdica North Star Games. Según comenta en su blog personal, tras años de aumento acelerado, las ventas de juegos van disminuyendo su ritmo. Esto es algo diferente en cada país, pues el mercado de juegos está más o menos menos desarrollado en distintos países. Además influye que la oferta de títulos ha aumentado en enorme proporción, debido a multitud de nuevas editoriales y al aumento de títulos publicados de las empresas asentadas, todas en la misma competencia.
Continúa Bentley afirmando que cuantos más nuevos juegos se publican, más dependen estos de las ventas iniciales en su lanzamiento y más rápidamente desaparecen en el mercado cuando se publican otros nuevos juegos. Esta dependencia de las ventas de salida, hace que se enfoque mucho sobre el marketing y las campañas de promoción, invirtiendo en esas tareas recursos que no se dedican a mejorar la calidad de los juegos. Achaca este comportamiento de "más sobre mejor" a las editoriales y también a los compradores, que enfocan su atención en una novedad tras otra: "Para la gente aficionada, las noches de juego no son ya noches de juegos, son sesiones de aprender unas reglas tras otras".
La normal corrección del mercado tendrá que hacer que muchas editoriales vayan desapareciendo, estabilizar el mercado, y acostumbrar a los viejos aficionados a la nueva situación (A nadie que le gusta la literatura se le ocurre imponerse la tarea de leer todos los libros que se publican, o de ver todas las películas que ss estrenan).

Y finaliza con dos pensamientos que no se deben olvidar y a los que nos adherimos:
- Hay que hacer grandes juegos. Si no mejoras a algo ya publicado, no lo hagas. No basta con que los nuevos juegos estén bien.
- No hay que hacer cosas porque otros las hagan o estén de moda, cada editorial debe buscar su propio camino.
Merece la pena.

¡Nos jugamos!Jugamos Tod@s

 

 

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