Otros artículos
Cards Against Humanity es un juego peculiar por diversas causas. Ahora sus ricos propietarios se han metido en un lío comprando y vendiendo una isla a pedazos.

Cards Against Humanity (Cartas contra la humanidad) es un juego creado en 2009 por Josh Dillon & Daniel Dranove & Eli Halpern & Ben Hantoot & David Munk & David Pinsof & Max Temkin & Eliot Weinstein, que se puede descargar gratis desde su web oficial para impimir-y-jugar o comprar en diversas versiones físicas. En el juego hay que contestar a preguntas o completar frases de la forma más divertida posible. El juego es poco más que una copia versionada del clásico Manzanas con manzanas de Matthew Kirby & Mark Alan Osterhaus (1999) pero con cuestiones y respuestas más gamberras. Apoyado en campañas de financiación en Kickstarter, el producto y sus derivados ha tenido éxito económico enorme, sustentado enuna fama social más bien fuera del mundo de los juegos de mesa en sí.

A finales del año pasado la compañía Cards Against Humanity, con base en Chicago, vendió cajas sorpresa que literalmente contenían excrementos.

Por navidad de 2014, la compañía puso a la venta una nueva caja sorpresa. Por 15 $ se conseguían 10 porductos, incluyendo un nuevo juego de mesa llamado Slap.45, uan caja de “miracle berries”, o un certificado oficial de propiedad de un terreno de 1 pie cuadrado de una isla llamada “Hawaii 2”.Vendieron 250.000 unidades del producto publicitario. De lo recaudado, 250.000 $ se han donado a la Sunlight Foundation, dedicada a promover la transparencia en las acciones gubernamentales.

La isla en cuestión es Birch Island, en el lago Liberty del estado de Maine, comprada por 190.000 $, renombrada como Hawai 2 y parcelada en 250.000 porciones de terreno.

Birch Island in Lake St. George recently has been sold and renamed Hawaii 2. The 6-acre island was bought by the Chicago-based game company Cards Against Humanity, which is giving 1 square foot of the island to 250,000 people that purchased the company's seasonal mystery packages.
Foto: BDN Maine, cortesía de United Realty of Maine.
 

Max Temkin, uno de los co-creadores, declaraba: “Queríamos hacer algo grande. Pensamos en lanzar algo al espacio, o hacer algo visible desde el espacio. Finalmente llegamos a la opción de comprar una isla privada, que es algo con lo uqe bromeábamos en el pasado."

La compañía envió una cartaa su compradores, describiendo Hawai 2 como una isla llena de árboles e inhabitable donde los nuevos propietarios debían seguir las leyes locales, no dañarla ni cortar árbol alguno: "Si dañas un árbol de nuestra Isla Prohibida, te perseguiremos a ti y a tu familia durante mil generaciones", pero por lo demás podían usar su pie cuadrado de terreno (una superficie igual a 929 centímetros cuadrados, como una baldosa) haciendo todo lo que se puede hacer en un terreno de ese tamaño. A los propietarios se les exime de pagar impuiestos o de cualquier tare de mantenimiento que quedan bajo responsabilidad de Cards Against Humanity.

La compañía compró la isla porque: "1) era divertido, y 2) para poder darte un trozo de ella. También, 3) protegeremos un pedazo de suelo salvaje estadounidense". 

Desde un principio algunas entidades locales expresaron sus inconvenientes ante una venta tan parcelada de la isla y el brusco incremento de vecinos propietarios en la zona, además de la instalación de una platraforma en el agua cuyas dimensiones exceden lo permitido. Esto finalmente ha llegado a provocar acciones legales contra la compañía Cards Against Humanity por parte de las autoridades responsables de Liberty - Aquí la carta remitida a la compañía dándole un plazo para rectificar sus acciones. Por ahora no se han hecho públicas nuevas informaciones sobre acciones a tomar por ambas partes, pero la cosa apunta a acabar en los tribunales.

Cards Against Humanity es un producto, más que un juego en un mal sentido.

 

Nos jugamos!

Jugamos Tod@s

Regístrate para enviar comentarios

TIENDAS de JUEGOS colaboradoras
EDITORIALES de JUEGOS colaboradoras