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Reseñas

Como nos decía un autor consagrado, ¡No gracias! es una sencilla y perfecta idea de juego que todo diseñador de juegos hubiera deseado tener.

¡No gracias!
 
O dicho de otra forma: ¿por qué a nadie se le ocurrió antes?
 

¡No gracias!
de Thorsten Gimmler

Una carta en la mesa y un buen montón de monedas sobre ésta. Estás deseando cogerlas, pero confías en que, si pasas, tus ganancias serán mayores. Sin embargo, tienes miedo de que tu contrincante se te adelante. Le miras a la cara y detectas un ligero tic en su ojo izquierdo. Sonríes para tus adentros y, con fingido desinterés, pronuncias: “¡No Gracias!”. ¿Juegas acaso una partida de póquer rodeado de inquietantes forajidos? ¡Qué va! El Salvaje Oeste es Disneylandia en comparación.

El mecanismo de ¡No Gracias! es bien sencillo. Cada turno habrá una carta en mitad de la mesa con un número entre el 3 y el 35. Ese número indica la cantidad de puntos negativos que se llevará aquel que la coja. Evidentemente, nadie estará ansioso por hacerlo. Pero para poder pasar no basta con un educado: ¡No Gracias!, deberás pagar una moneda.


Si varios jugadores pasan, el montón de monedas sobre la carta crecerá y, con él, la tentación de llevársela. Porque las monedas son puntos positivos y además un bien escaso. Y querrás tener unas cuantas a mano cuando la carta a rechazar sea realmente mala.


Pero no todo es tan sencillo. Las cosas se ponen interesantes cuando aparece una carta que te permite formar una secuencia y, con ello, reducir la cantidad de puntos negativos a recibir. ¿Dejarás pasar otra ronda para que suba el bote o cogerás la carta antes de que otro se te adelante?


Si quieres ganar, al igual que cualquier buen jugador de póquer, deberás sopesar detenidamente los riesgos y ser capaz de marcarte algún que otro farol. Distrae a tus amigos de tus verdaderas intenciones con un rotundo: ¡No Gracias!


Un juego creado por Thorsten Gimmler.

¡No gracias!
3-5 personas, 8+ años
20 minutos

P.V.P.: 9'95 €


 

 

Su creador es Thorsten Gimmler, autor alemán entre cuyos juegos están publicados en España El ladrón de Bargad, y Aton, por Queen / Mercurio ambos. 

¡No gracias! es un juego en caja pequeña con 33 cartas y 55 fichas, además de las reglas (en castellano y portugués). Fue publicado en 2004 en Alemania por la casa Amigo con el título de Geschenkt (de regalo) y ha sido publicado después en multitud de idiomas.

El austero pero funcional diseño de las cartas es de Oliver Freudenreich.

 

¡No gracias!

 

En ¡No gracias! cada carta, con valores de 3 a 35, representa puntos negativos. Las cartas no son queridas.

En cada ronda se descubre una carta del mazo y cada persona debe decidir si quiere quedarse la carta o si bien paga una de sus fichas (puntos positivos) por pasarla a la siguiente persona en la mesa - De aquí el tíutlo del juego: ¡no, gracias!, pago y paso el regalito...

La ronda sigue alrededor de la mesa hasta que alguien decida no pagar ficha y quedarse con la carta junto con todas las fichas pagadas con anterioridad.

 

¡No gracias!
¿Con cuántas fichas compensa coger la carta 35?

 

Cuando se hayan regalado todas las cartas del mazo, finaliza la partida. Los puntos de las cartas son negativos y cada ficha es un punto positivo. La puntuación más alta (normalmente la menos negativa), gana.

La clave del juego está en que un grupo de cartas conseguidas que formen escalera de valores consecutivos, sólo puntúa en negativo por el valor de la menor carta de la escalera. Y para no saber con seguridad qué escaleras son posibles, al principio de la partida se retiran ocultas 9 cartas del mazo al azar.

 

¡No gracias!

 

Si por ejemplo ya has conseguido la carta de valor 31, desearás que la carta 32 también esté en el mazo y no fuera de juego. Es una carta que a ti no te hará daño (pues forma escalera con tu 31) y podrías obligar a que tus rivales suelten fichas en la carta antes de cogerla... ¿Pero hasta cuando forzar? ¿Una ronda más?

 

¡No gracias!

 

Las fichas de cada cual son limitadas y necesarias para no verse forzosamente en la obligación de quedarse con una carta no deseada. Llevar la cuenta aproximada de las fichas restantes de cada cuál (que se deben mantener ocultas) y prestar atención a qué cartas interesan a cada quien son las herramientas necesarias para jugar.

El juego tiene un tipo de estrategia minimalista basada en el riesgo y una interacción predictiva, haciendo de cada turno una decisión emocionante y ni mucho menos obvia sobre si tomar una carta o pagar para pasar turno.

 

¡No gracias!

 

¡No gracias! es todo un regalo.

 

¡Nos jugamos!

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