| Reencuentros Ludopáticos 2008 |
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| lunes, 14 de abril de 2008 | |||||||||
Página 3 de 7 ![]() En el muestrario de juegos se encontraban muchos buenos juegos de todo tipo (los conocerás si eres visitante habitual de la Ludoteca Ideal de Bruno Faidutti), pero sobre todo se podían encontrar las novedades más recientes del mercado francés y alemán de juegos de mesa. Hay muchos juegos nuevos al cabo del año, y los Reencuentros Ludopáticos son un lugar para poder conocer muchos de ellos. ![]() Juegos. ![]() El sello de la colección de juegos de Bruno Faidutti.
Si tuviéramos que decir los juegos nuevos más jugados durante el fin de semana, habría que nombrar Toledo de Martin Wallace, Vineta de Fabiano Onça, Mauricio Miyaji & Mauricio V. Gibrin, Pandemic de Matt Leacock, Stone Age de Michael Tummelhofer o Metropolys de Sebastien Pauchon - todos ellos de reciente publicación (recordemos que Toledo va a aparecer en España).
No hemos jugado a Vineta porque no hubo oportunidad, y tampoco hemos jugado a forjar espadas en Toledo porque precisamente estamos seguros que lo probaremos en su edición en castellano. Digamos que todas las opiniones sobre el juego fueron muy favorables, y lo jugaron muchas personas. Buenas expectativas, pues.
Sobre Stone Age ha habido opiniones encontradas. Es un juego deudor de otros juegos recientes (el ejemplo más claro es Los Pilares de la Tierra de Michael Rieneck & Stefan Stadler, incluso en el aspecto gráfico), sin prácticamente aportar novedad alguna - eso no tiene por qué ser malo, pero en este caso la emoción se quedó en el camino y el juego suena a ya conocido y sin misterios desde la primera ronda. La partida es algo repetitiva en su desarrollo, sin evolución y con escasas posibilidades de interferir en los planes de las personas rivales en la partida. Era un juego muy esperado al ser la siguiente obra de Bernd Brunnhofer, autor del juego Sankt Petersburg, bajo el pseudónimo de Michael Tummelhofer - compuesto con los nombres de los editores Bernd Brunnhofer (editor de la casa alemana Hans im Glück, Michael Bruinsma (editor de la marca holandesa 999 Games) y Jay Tummelson (editor de Rio Grande en los USA) en agradecimiento al apoyo comercial para la edición del juego. ![]() Stone Age de Michael Tummelhofer. Cada persona controla una tribu troglodita y en cada ronda hay que conseguir puntos de victoria mediante chozas y canoas con diversos materiales, pero también la suficente comida para toda la tribu. Según el número de miembros de la tribu que se coloquen en la zona de obtención de un recurso del tablero, se tirará ese número de dados y se obtendrán recursos según la tirada (y el tipo de recurso, la comida es lo más barato pero la madera, la piedra o el oro van siendo más caros de conseguir). Para ser un juego ambientado en la prehistórica Edad de Piedra como indica su título, que uno el recurso más valiosos sea el oro en lingotes tampoco nos gustó demasiado... Los recursos obtenidos se utilizan para obtener chozas y canos aque aportan puntos de victoria inmedaitos y al final de la partida. Para ayudar a la tribu a conseguir recursos, hay otros espacio en el tablero donde conseguir hachas para aumentar el valor de las tiradas de dados, para plantar trigo con objeto de tener un suministro habitual de comida, o para engendrar nuevos miembros de la tribu (para esta acción se necesitan dos personas, claro). Stone Age de Michael Tummelhofer.
Pandemic es un juego colaborativo que se ha sabido acompañar de una efeciva campaña de publicidad durante meses en Internet (algo cada vez más habitual) y ya ha agotado su primera edición. Está publicado en inglés por Z-Man y trata sobre una Tierra infestada de cuatro plagas mortales para la humanidad (a falta de una). Cada persona en la partida tiene un rol distinto con una diferente habilidad especial. El tablero representa el mundo con algunas ciudades conectadas entre sí - los caminos de la infección. Cada ciudad puede soportar hasta 3 marcadores de enfermedad, más marcadores suponen que la enfermedad se contagie a las ciudades vecinas. En tu turno, tienes que luchar contra las enfermedades presentes en el tablero jugando cartas de movimiento y de curación, y acabar robando cartas de infección del mazo maligno de enfermedades. Moverse por el mundo (con las cartas de curación) es complicado y las enfermedades se expanden sin cesar (con las cartas de enfermedad). La victoria para los jugadores y la salvación para el mundo se logrará si consiguen hayar la cura para todas las enfermedades antes del final de la partida - en caso contrario, la humanidad se extingue aniquilada por alguna de las plagas desatadas. La experiencia de jugar a Pandemic es intensa, ya que es un juego fundamentalmente conversacional. No hay información oculta y todas las decisiones deben hacerse en equipo si se quiere salvar al mundo. Como todos los juegos, necesita del grupo adecuado de personas para que funcione adecuadamente, aunque en este caso la necesidad se agudice. Hay que hablar, planear, decidir, implicarse para que la partida sea efectivamente un juego. Y hay quien repitió partida más de una vez buscando la victoria.
Metropolys ha estado circulando como prototipo durante algún tiempo por diversas convenciones, y ya está disponible la edición de Ystari - esta editorial francesa sigue su joven carrera con paso firme. La presencia del autor Sébastien Pauchon en los Reencuentros Ludopáticos 2008 estaba prevista, pero finalmente no pudo acudir desde Suiza por problemas de última hora. Metropolys es un elegante juego abstracto de pujas y control de áreas, en el que cada nueva puja debe colocarse en una región adyacente a la de la puja que se quiere superar. Quien gana la puja controla definitivamente la región final, dejando allí el marcador con forma de edificio utilizado para pujar. Cada persona comienza el juego con edificios de valor de 1 a 13 y alturas crecientes. El tablero representa los barrios y secciones de una ciudad, separados por canales y comunicados por puentes. El interés de controlar las regiones es que estas proporcionan los puntos de victoria, además del cumplimeinto de los intereses individuales de cada jugador señalados por unas cartas que se guardan en secreto desde el principio de la partida (por ejemplo, tener 3 edificios en cada barrio, o tener edificios en zonas de color dorado). ![]() Metropolys de Sébastien Pauchon - ilustrado por Mathieu Leyssenne. Ystari ha querido compensar el carácter abstraco del juego con un diseño del tablero (habrá quien lo encuentre demasiado) sobrecargado y colorista, y unas fichas de edificios art-decó, junto con una inspirada portada del artista Mathieu Leyssenne, también ilustrador de los preciosistas juegos Animalia y Jamaica, ambos de Bruno Cathala, Malcolm Braff & Sébastien Pauchon, y también juegos muy jugados durante los tres días en Etourvy. ![]() Bruno Faidutti explicándonos las reglas.
De casi todos los juego sólo había traducción de reglas al francés, pero en algunos casos ni eso - muchos juegos son tan nuevos que no ha dado tiempo a ello. Gracias a Jens Peter Schliemann y Marcel André Casasola-Merkle, los autores alemanes presentes, pudimos echar una partida a Blox, un juego del equipo KRAG (Wolfagn Kramer, Hans Raggan & Jürgen P.K. Grunau) editado porRavensburger enb Alemania. Fue una de las mejores partidas del fin de semana, con un juego con claro sabor clásico. Cada persona controla cuatro trabajadores que pueden tomar los bloques existentes al principio en tablero, o usar suspartes para construir nuevos bloques cada vez más altos - ambas acciones otrogan puntos de victoria. Para llevar a cabo estas acciones o para moverse por el tablero hay que usar cartas desde la mano, siempre de cinco cartas. Hay que estar pendiente de qué van a hacer las personas rivales y de su posición en el tablero para adelantarse a sus intenciones... Además, es posible que un trabajadores eche a otro del tablero si se han preparado las cartas adecuadas para el momento justo. ![]() Blox del equipo KRAG.
Si el diseño de Metropolys es una saturación de colores del artista Mathieu Leyssenne, contrariamente Blox es un diseño minimalista y casi plano de Walter Pepperle - incluso tiene unas cartas totalmente en blanco que al verlas por primera vez pensamos que eran repuestos... Ambos juegos son completamente diferentes como juegos y como diseños artísticos, pero increiblemente tienen aún así un cierto parecido a primera vista: edificios que crecen en altura sobre un tablero dividido en secciones...
Otro gran juego del fin de semana fue Aquaretto de Michael Schacht - claro que eso era previsible en esta segunda versión del Spiel des Jahres 2007 Zooloretto, manteniendo la genial mecánica ideada en Coloretto (una joya de juego de cartas editada en España por Homoludicus). Ahora el zoo es un parque acuático, con los animales correspondientes: delfines, focas, osos polares, pingüinos, etc.. Aquaretto es un Zooloretto modificado en los detalles, con algunos añadidos y cambios interesantes: la zona para colocar los animales es abierta, se pueden consegir trabajadores que puntúan de diversas maneras, la puntuación final es más sencilla... - Nada realmente nuevo, ¿pero a quién le importa cuando el juego es tan bueno? Nos quedamos con las ganas de probar la variante de las reglas que aúna ambos juegos, ya mismo caerá (¿Y cuando va a alguien a publicar Zooloretto o Aquaretto en España, o nadie los ve tan perfectos para nuestro público?)
Y si algo más define los Encuentros Ludopáticos, es que son un lugar de encuentro de autores de juegos de mesa. Así que los prototipos abundan, y hemos jugado a más de uno muy interesante. Poco se puede contar en estos casos, salvo desear buena suere a sus autores y que veamos pronto editados esos buenos juegos ;-) ![]() Prototipo Der Pate, de Jens Peter Schliemann y Marcel André Casasola-Merkle.
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| Modificado el ( miércoles, 21 de abril de 2010 ) | |||||||||
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