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Bernhard Löhlein, jurado del premio Spiel des Jahres alemán, escribe sobre religión y juegos. El autor Bruno Faidutti reflexiona en su blog sobre el mismo tema desde otro punto de vista.

 

En la web del SdJ (en alemán): Von Predigern, Mönchen und komischen Heiligen: Religion im Spiel (12 diciembre 2014).

Escribe Bernhard Löhlein, periodista y miembro del jurado SdJ, un artículo teórico analizando varios conocidos juegos de mesa como ejemplos. Destacamos algún planteamiento y alguna conclusión de su artículo:

Se acerca la Navidad. Los preparativos para la fiesta de las fiestas están en pleno apogeo. También en las redacciones de los medios de comunicación empezamos a pensar, ¿qué titular religioso usaremos este año: "Las iglesias tan vacías como siempre" o "La nueva tendencia: la Religión del Arcoiris"?
No importa tu elección personal al respecto, la iglesia y la religión han sido y siguen siendo una cuestión abierta en nuestra sociedad secularizada. Y ya se sabe que los juegos de mesa son un reflejo de la sociedad, y por tanto se pueden encontrar este tipo de elementos en los juegos de nuestro tiempo. Pero, ¿cómo está introducida la religión en un juego? ¿Por qué un autor o una decisión editorial utilizan un sacerdote como personaje de un juego? ¿Es posible sacar conclusiones, refleja eso la relevancia de un sacerdote en nuestra sociedad? 

(...)

Iglesia y religión están presentes en los juegos de mesa modernos por lo general de forma bastante sutil y como accesorio decorativo - especialmente en los juegos con un fondo histórico. Claro: los editores procuran tratar la religión de forma políticamente neutra con el fin de no asustar a ningún tipo de cliente. Pero esto es sólo una cara. La otra: Aunque la iglesia está siendo criticada por muchos abusos sin gloria alguna, la institución o sus representantes aparecen en repetidas ocasiones como una fuerza protectora en los juegos. Me sorprende un poco. Los políticos, por ejemplo, no gozan de esta confianza en los juegos.

Bernhard Löhlein

 

Por otro lado el autor francés Bruno Faidutti escribe en su blog: Jeux et Dieux (Juegos y dioses, 14 enero 2015), movido por los tristes asesinatos a historietistas y creadores de juegos franceses.

Adaptamos al castellano:

En los últimos veinte años se ha ido volviendo casi imposible en Francia criticar o bromear públicamente sobre las religiones. Charlie fue una de las últimas revistas que se atrevían a ello - a veces pasada de rosca, pero ese no es el tema. Un fuerte grupo de presión de todas las religiones (bueno, católicos y musulmanes la mayoría) se han arregaldo para imponer la sofisticada idea de que bromear sobre la religión era una especie de racismo, que la religión no podía ser discutida como cualquier otra opinión política. Los reciente sucesos han tenido al menos el efecto positivo de hacer posible de nuevo mofarse de un dios, que si existiese sería obviamente un incompetente o un maldito bastardo. Soy una de las cientos de miles de personas francesas que, estos días, expreso mi ateismo públicamente, y que hemos decidio no perder una sola oportunidad para maldecir cualquier religión. La manifestación del pasado sábado parecía una "procesión laica", y resultó refrescante.

Pocos jugadores son creyentes, y entre mis amigos autores de juegos, solo conozco a uno que dice creer en dios - pero es agnóstico. Me parece totalmente lógico. Y dado que este blog está dedicado casi por completo a los juegos, quiero expresar aquí que mi pasión por los juegos y mi hostilidad hacia todas las religiones son inseparables.

Si crees en dios, no necesitas jugar a juegos. Si eres un auténtico y fiel creyente, la vida es un juego, con sus reglas, objetivo y hasta sistema de puntuación, todo detallado en tu libro sagrado de instrucciones. Por cobardía, desidia o renuncia, un creyente puede comportarse como si su vida tuviera un orden establecido y un significado, un conjunto completo de reglas y un objetivo final. Por supuesto, dependiendo de cómo esas reglas sean interpretadas (porque suelen ser confusas y mal redactadas), un verdadero creyente puede llegar a convertirse en un alma generosa o en un terrorista.

Cuando juego a un juego, lo hago como si hubiese un dios. Son las reglas, en un pequeño mundo rectangular de cartón, con fronteras muy delimitadas sobre la mesa, meeples claramente rojos o amarillos, y hasta puedo hacer maldades a mis oponentes. Pero tengo jodidamente claro que la vida no es un juego.
 Y cuando diseño un juego, juego a ser dios. Creo que suelo hacer un mejor trabajo que lo que él jamás haría.
Chamán - Bruno Faidutti

 

Aspectos históricos relacionados con la religión están presentes en muchos juegos de mesa que se ambientan en épocas del pasado.

Que la religión sea el tema central de un juego de mesa no es algo ya tan frecuente y suele hacerse con una segunda intención de publicidad religiosa.


   

En los USa: Amen! (Angel Banner Products, Inc.)

y en España: Antakarana: El juego del más allá (Sallent Hnos. S.A.)

 

Un ejemplo muy reciente es el Walk to Jesus, creado e ilustrado por Alfred Vesligaj (Eurocorp Consulting, Inc.) y presentado internacionalmente en la pasada Feria de Essen 2014.

     2014-10-18 - Essen 2014 - 12

 

Hay hasta versiones religiosas de juegos conocidos.

The Settlers of Zarahemla

(Versión del CATAN de Klaus Teuber con temática mormona - Inspiration Games, 2003)

 

The Ark of the Covenant

(Ursula Stephan, con el cuento bíblico del arca de la alianza,

versionando el Carcassonne de Klaus-Jürgen Wrede - Inspiration Games, 2003)

 

 

Ya hemos visto casos de juegos religiosos en castellano como los juegos de misa (abril 2012) o Carrera oficial (diciembre 2012), o un juego de monja (abril 2013). Tenemos un ejemplo más reciente con La Baraja Bendita de Publicidades Malik S.A. en Costa Rica.
http://www.crmalik.com/barajabendita/templates/masterbb/images/logo-873286078.png

 

Con otro sentido, Playing Gods de Benjamin Radford (Balls Out Entertainment, 2008) es una sátira de la competencia y la violencia provocada históricamente por las principales religiones del mundo.

    

 


 

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