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En los medios

La web de DW-TV, la televisión internacional de la Deutsche Welle (que ya emite parte de su programación en castellano), ofrece noticias y reportajes sobre Alemania en varios idiomas. Así hemos podido conocer un artículo dedicado a los juegos de mesa aparecido en Febrero de este año. Es una información escrita en Alemania y sobre los juegos de mesa en Alemania, pero está dirigida al público castellano-hablante.

 

El artículo en la web de DW-TV :

Juegos de sociedad: comunicación y aprendizaje

Alemania | 04.02.2010

En medio del acelerado ritmo de vida actual, los juegos tradicionales de mesa siguen en auge. A pesar de que en Alemania sólo conforman un 10 por ciento de ventas de juguetes, las nuevas versiones atraen cada vez más.

  Memory, uno  de los preferidos de los niños.
Memory, uno de los preferidos de los niños.
 
En las familias de hoy cada vez hay menos tiempo para jugar. Cuando ambos padres trabajan y llegan tarde a casa, luego de una dura jornada laboral, y no hay abuelos o tíos que cuiden a los niños, la costumbre de sentarse a jugar en familia va pasando al olvido.
 
“En realidad”, dice Astrid Kling-Hornig, “queremos reunirnos una tarde a la semana para jugar. Pero pocas veces lo logramos.” Astrid Kling-Hornig vive en Berlín, y hoy se toma tiempo para sentarse a jugar en la gran mesa del comedor con sus dos hijos, Moritz y Paul, y un amigo de éstos. Ante ellos se despliegan figuras multicolores, tarjetas y dados. Se trata de una versión de Monopoly, el clásico pasatiempo que conocen varias generaciones, en una versión modernizada que cuenta con un banco electrónico.

Auge de los juegos electrónicos

Los hijos de Astrid están enfermos y no fueron a la escuela, y ella está excepcionalmente en casa, por lo cual al fin hay suficiente tiempo para jugar todo el tiempo que se desee. “Durante la semana, trabajamos todo el día. Los viernes, todos estamos cansados, y el sábado y el domingo visitamos amigos o a la abuela. Es una pena, porque nos encanta jugar”, se lamenta Astrid.

Jugar es una  forma de encontrarse.
Jugar es una forma de encontrarse.
 

Si en Alemania se les pregunta a los niños qué esperan de sus padres, todos responden que quieren que les dediquen más tiempo. En la familia de Astrid, tanto ella como su esposo trabajan. Paul y Moritz van a una escuela de tiempo completo. Su amigo Jakob, que hoy está pasando la tarde con ellos, va por la tarde a clases de judo,  arte y guitarra. Es el típico estrés semanal de un niño de once años. Cuando tiene más tiempo libre, Jakob prefiere jugar con la consola de videojuegos, que, según él, “son más interesantes que los juegos de mesa”.

Jakob no es la excepción. Los videojuegos marcan récords de venta en Alemania, más que nada entre los niños y jóvenes a partir de los diez años. En un año, el volumen de ventas creció en casi un 19 por ciento, a 1.900 millones de euros, superando a los juguetes clásicos.

Consola  Nintendo.
Consola Nintendo.

Poco espacio para la imaginación

También en el comportamiento de los consumidores se están produciendo cambios. Esto se puede comprobar en las ventas de los juegos Lego', que constan de piezas para construir y son atractivos tanto para chicos como para grandes. En sus orígenes, Lego era el típico juego para armar, compuesto de ladrillos de encaje, con los que se podía construir torres, casas, y todo lo que la imaginación quisiera. En su versión actual, está concebido para dar forma a naves espaciales, castillos vikingos o estaciones de policía, y los enormes paquetes, cuyo precio aumenta de acuerdo con su tamaño, son el regalo favorito de muchos niños. Dada la complejidad de los modelos, sólo es posible armarlos siguiendo paso a paso las instrucciones que los acompañan. La mayoría de las veces, los más pequeños no pueden jugar solos, sino con sus padres, ya que ellos tienen que explicarles cómo hacerlo. Ya no hay demasiado espacio para la creatividad, a no ser que uno se anime a construir algo totalmente diferente a partir de las mismas piezas, arriesgando un resultado tal vez no demasiado satisfactorio.

Jugar es socializarse y aprender

Vivian Reimann, pedagoga social de la escuela Thalia de Berlín, ve esta evolución del juego con ojos críticos. En el comportamiento de un niño se ve a las claras si sus padres juegan con él en casa, o si pasa largas horas solo, delante del televisor o la videoconsola. A través del juego, los niños adquieren nuevas aptitudes sociales, ya que aprenden a atenerse a las reglas, a aceptar la derrota, y desarrollan virtudes como la paciencia y la concentración. “Además”, subraya la especialista, “tienen que prestarse mutuamente atención, y así, se perciben como parte de una comunidad.” Estas experiencias son sumamente importantes, sobre todo para los niños de cinco a diez años. Tanto los niños como las niñas descubren así sus propias capacidades y comprenden que pueden buscar ellos mismos soluciones a los problemas.

Novedades en  la Feria del Juguete.
Novedades en la Feria del Juguete.

Premios a juegos del año

En Alemania, todos los años salen al mercado cerca de 350 juegos de mesa, de cartas y de inteligencia y habilidad. Para facilitar la elección a padres y familiares, y para fomentar el juego en general, una asociación de críticos y periodistas independientes alemanes otorga anualmente los premios ‘Juego del año'  [Spiel des Jahres] y ‘Juego infantil del año [Kinderspiel des Jahres]. Para los ganadores, el galardón se traduce en un incremento de ventas, ya que, en lugar de los 25.000 ejemplares que llegan normalmente a los hogares, se pueden llegar a vender hasta 300.000. El éxito del año 1995, ‘Los colonos de Catan' [de Klaus Teuber], sigue vendiéndose como pan caliente en cuarenta países, y se ha traducido a veinte idiomas.

Autora: Svenja Pelzel/ Cristina Papaleo
Editor: Pablo Kummetz


 

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Vía: Glow Worth (Facebook)

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