Juegos semansanteros (mejor no).

Cada Semana Santa, la prensa generalista se hace eco año tras año de juegos de mesa que tratan sobre la celebración -de escasa calidad lúdica en general, cuando no meras copias sin pudor de otros juegos.
Este año no es diferente y podemos encontrar en periódicos, radios, etc.; un buen montón de artículos sobre deiversos juegos de mesa semanasanteros -Nada muy interesante.
Vamos a señalar tan solo un artículo que incluye los juegos en la mercadotecnia general de estas fechas:
En El País: Lo cofrade aterriza en la cultura pop: Playmóbil, juegos de mesa y hasta camisetas de fútbol de hermandades (31 marzo 2026 - Eva Saiz)
El ‘merchandising’ de la Semana Santa va más allá de las estampitas y se convierte en fenómeno social.
Playmóbil para recrear procesiones; calcetines con imágenes de tallas de pasos; cromos para completar álbumes de hermandades; camisetas con llamadas de capataces a la cuadrilla de costaleros; equipaciones de fútbol de cofradías y bandas de música; juegos cofrades como el Trivial, el Quién es Quien, el Party o el Uno…(...)
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Pablo Cañete tiene 42 años y es parte de esa generación mollete que creció añorando que los juegos de mesa con los que pasaba las tardes no incorporaran temáticas cercanas a su afición por las cofradías sevillanas. De mayor, transformó esa frustración en un Trivial un Quién es Quien y una Oca cofrade; en un Party -que se llama Reunión cofrade- y en el Ahí quehó -también un término de costaleros- el UNO cofrade. Su mujer, que le ayuda con el diseño, y él se ocupan de toda la producción que venden en tiendas físicas y online -donde recibe pedidos de “andaluces en el exilio en Logroño, Barcelona, Canarias, Italia, Francia o Portugal”- y, además de estar adaptando los juegos a la Semana Santa de Málaga y Huelva, también los ha traducido a la de León y Valladolid. Ya está trabajando en cuatro nuevos lanzamientos para Navidades -la época donde se concentran las ventas-, uno de ellos un libro tipo Elige tu propia aventura. “Cuando era chico no había nada y ahora nos hemos pasado al otro extremo”, cuenta entre risas.
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(Foto: Paco Puentes @ El País)
Se puede afirmar alegremente que se copian juegos creados por otras personas, y la periodista no hace comentario crítico alguno y no es consciente del hecho cultural que eso implica -no ocurriría así en otros ámbitos culturales.

Es un desperdicio que la prensa no se haga eco de más y mejores juegos de mesa durante todo el año.
