Casi para celebrar nuestro primer año de vida como asociación Jugamos Tod@s, ayer jueves 28 de Junio de 2007 inauguramos oficiosamente nuestra futura sede, una auténtica casa de la cultura, ¡y una maravilla!.
Todo se lo debemos a Manolo Negroni, un antiguo amigo bohemio profesor de idiomas, dueño de una auténtica maravilla de caserón en plena casco histórico cordobés.
Manolo se ha retirado a vivir a las plantas superiores, y se ha dado el gusto de dedicar su casa a ser un lugar de encuentro de sus amigos y amigas, una casa de la cultura. Ha rehabilitado la planta baja y sus patios, tirando falsos muros que tapaban arcos, reconstruyendo desperfectos y volviendo en general al aspecto tradicional de un patio cordobés.
Las habitaciones que rodean a los dos patios de la casa serán espacios dedicados a una nueva peña flamenca, a otras actividades culturales y a nuestra asociación cultural Jugamos Tod@s con nuestros juegos de mesa.
Ayer inauguramos el nuevo bar de amig@s de esta casa de la cultura.


La entrada, en la calle Julio Romero de Torres.

Vestíbulo de la casa, hacia el primer patio.

El primer patio, con la típica estructura recuperada de patio cordobés con su pozo, la balconada... - A la derecha, la puerta que da acceso a las habitaciones de Jugamos Tod@s.
Disponemos de dos habitaciones pequeñas, comunicadas por un pasillo con una más grande que será el almacén de juegos. Aún nos queda limpiar, pintar y amueblar, pero ya falta menos :-)

El pasillo hasta el almacén - futuras dependencias de juegos de mesa.

Continuando hacia el interior de la casa desde el patio del pozo, llegamos al precioso segundo patio.

Al fondo del segundo patio, el bar.

Manolo, inaugurando el bar de su casa de la cultura.

Buena gente de Jugamos Tod@s disfrutando del entorno.

Los soportales del segundo patio, el lugar fresquito para jugar las noches de verano.

Los primeros platos de auténtico perol cordobés que salió de los fogones.
La noche se cerró - para los afortunados que no debían trabajar el viernes temprano -, con cante flamenco y buen toque de guitarra en vivo.
Una auténtica experiencia, con todo lo que nos espera por vivir y jugar allí: Manolo, ¡muchas gracias!
Sin duda, ¡nos jugaremos!
