A finales del año pasado la compañía Cards Against Humanity, con base en Chicago, vendió cajas sorpresa que literalmente contenían excrementos.
Por navidad de 2014, la compañía puso a la venta una nueva caja sorpresa. Por 15 $ se conseguían 10 porductos, incluyendo un nuevo juego de mesa llamado Slap.45, uan caja de “miracle berries”, o un certificado oficial de propiedad de un terreno de 1 pie cuadrado de una isla llamada “Hawaii 2”.Vendieron 250.000 unidades del producto publicitario. De lo recaudado, 250.000 $ se han donado a la Sunlight Foundation, dedicada a promover la transparencia en las acciones gubernamentales.
La isla en cuestión es Birch Island, en el lago Liberty del estado de Maine, comprada por 190.000 $, renombrada como Hawai 2 y parcelada en 250.000 porciones de terreno.

Max Temkin, uno de los co-creadores, declaraba: “Queríamos hacer algo grande. Pensamos en lanzar algo al espacio, o hacer algo visible desde el espacio. Finalmente llegamos a la opción de comprar una isla privada, que es algo con lo uqe bromeábamos en el pasado."
La compañía envió una cartaa su compradores, describiendo Hawai 2 como una isla llena de árboles e inhabitable donde los nuevos propietarios debían seguir las leyes locales, no dañarla ni cortar árbol alguno: "Si dañas un árbol de nuestra Isla Prohibida, te perseguiremos a ti y a tu familia durante mil generaciones", pero por lo demás podían usar su pie cuadrado de terreno (una superficie igual a 929 centímetros cuadrados, como una baldosa) haciendo todo lo que se puede hacer en un terreno de ese tamaño. A los propietarios se les exime de pagar impuiestos o de cualquier tare de mantenimiento que quedan bajo responsabilidad de Cards Against Humanity.
La compañía compró la isla porque: "1) era divertido, y 2) para poder darte un trozo de ella. También, 3) protegeremos un pedazo de suelo salvaje estadounidense".
Desde un principio algunas entidades locales expresaron sus inconvenientes ante una venta tan parcelada de la isla y el brusco incremento de vecinos propietarios en la zona, además de la instalación de una platraforma en el agua cuyas dimensiones exceden lo permitido. Esto finalmente ha llegado a provocar acciones legales contra la compañía Cards Against Humanity por parte de las autoridades responsables de Liberty - Aquí la carta remitida a la compañía dándole un plazo para rectificar sus acciones. Por ahora no se han hecho públicas nuevas informaciones sobre acciones a tomar por ambas partes, pero la cosa apunta a acabar en los tribunales.
Cards Against Humanity es un producto, más que un juego en un mal sentido.
Nos jugamos!
