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Al juego de mesa del Molino de 9, en un cuadro de Massimo Campigli.

Mujeres jugando

Actualmente esta obra se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. El cuadro Mujeres jugando fue pintado por Massimo Campigli (1895-1971) entre 1947 y 1948.

Mujeres jugando

Este artista italiano realizó muchos cuadros de mujeres realizando actividades de ocio.

  

  

 

La pareja de señoras que aparecen en Mujeres jugando lo hacen al Molino de 9, un juego abstracto para dos personas milenario que se jugó con asiduidad en época romana y hasta el Medievo en Europa. El origen del juego puede remontarse al Egipto antiguo, después a Grecia y de ahí a los romanos que lo extendieron por todo su Imperio donde permaneció siendo popular por siglos. En su evolución esta familia de juegos tiene varios representantes, como el Achi (Ghana), Juego de los Seis HombresLuk tsut k'i (Filipinas), Juego del Cuadrado (China), etc.

Mujeres jugando

 

También es conocido en España como como Alquerque (En inglés es Morris o Nine men's Morris). Según sea de grande el tablero y el número de sus conexiones entre casillas, el correspondiente número de piezas de cada persona en la partida denota el nombre del juego (Molino de 6, Molino de 12, etc.), siendo el más común el Alquerque de IX o Molino de 9 (piezas por bando).

El objetivo es capturar piezas rivales o bloquearlas sin movimientos posibles. Al principio de la partida el tablero está vacío y por turnos cada jugador coloca un hombre en una intersección del tablero. Una vez colocados todos los hombres sobre el tablero, el turno consiste en mover una pieza por las líneas del tablero hasta una intersección adyacente desocupada. El objetivo durante todo el juego es conseguir tres-en-raya, o sea, tres piezas propias en línea recta en posiciones adyacentes. Esto se denomina molino y permite  eliminar un hombre rival quitándolo del tablero (Si es posible, ha de ser uno que no forme un molino contrario). La victoria final se consigue al dejar al rival con menos de 3 hombres (ya no podría capturar piezas enemigas) o al lograr que el rival no tenga movimientos posibles en su turno.

En el Molino de 9 el número de posiciones distintas ronda las 1010, lo que suponen un total de unas 1050 partidas distintas. Desde 1996 el juego está resuelto, cuando Ralph Gaster demostró que un juego perfecto por ambas partes acabaría en tablas. Además creó el programa informático Bushy, el mejor jugador de este juego.

Hay referencias clásicas al juego del Molino en la literatura, como en la obra Ars Amatoria de Ovidio (hace unos 2023 o 2019 años):

Hay otro juego dividido en tantas partes como meses en el año. La tabla tiene tres piezas de cada lado, el ganador deberá colocar todas las piezas en una línea recta. Es algo malo para una mujer no saber cómo jugar, porque el amor a menudo aparece durante el juego.

Y en Sueño de una noche de verano de Shakespeare (1600):

El Juego del Molino está lleno de barro [y no se puede jugar].

En Córdoba tenemos mucho cariño por un tablero de Molino de 9 grabado en el suelo de la Plaza del Potro (realmente en su continuación Enrique Romero de Torres más cercana al Guadalquivir), auqnue el desgaste de la losa, bajo mesas y sombrillas de un bar turístico, está haciendo que desaparezca.

Molino de 9Con el río a la espalda, está justo después del segundo arbolito a la derecha.

¡Nos jugamos!

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