Arturo García editó su juego 1936: Guerra Civil hace ya cinco años. El objetivo es vender una tirada de 1936 juegos de los que acaba de alcanzar las 1500 unidades.
Las grandes compañías jugueteras que han publicado juegos de mesa desde hace décadas, jamás, salvo puntuales excepciones, acreditan la autoría de los juegos. Las jugueteras se centran más en crear licencias asociadas a sus marcas reconocibles por el gran público consumidor. Históricamente son muchas las injusticias cometidas con quienes han creado juegos de mesa y muchas las personas que jamás han podido firmar sus creaciones.